Imagen remasterizada de la Tierra con un rayo del Sol
NASA/JPL-Caltech

Treinta años, tres décadas, hacen de ese momento en que el viajero intelestelar Voyager 1, realizó la instantánea que nos situó en la inmensidad del Universo. Nunca una foto, transmitió tal sensación de vacío, distancia, e insignificancia…y a la vez conciencia de nuestra enorme suerte de ser el único punto conocido con vida.

Un 14 de Febrero de 1990, un San Valentín, a 6.000 millones de kilómetros, se tomó la fotografía que enamoró, inspiró a escritores, científicos como Carl Sagan; que sin quererlo bautizó de por vida esa fotografía «un punto azul pálido». La Voyager 1, en su viaje a las estrellas, se le encomendó la misión de generar un «álbum de familia», de los integrantes de nuestro Sistema Solar a excepción de Mercurio, Marte (y de aquellas Plutón). La toma que realizó a la Tierra, nos reveló como un píxel, como una mota, punto azul, casi indistinguible del fondo.

La fotografía original que tomó la Voyager 1
NASA/JPL

Esa fotografía de «nuestra casa», nuestro hogar, flotando en el oscuro universo, valió para que Carl Sagan escribiera, «Mira de nuevo ese punto. Ese que está aquí. Ese es el hogar. Ese somos nosotros», en su libro «Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio».
«En él, todos los que amas, todos los que conoces, todos los que has oído hablar, cada ser humano que haya existido, vivió su vida ahí». Y comparó a la Tierra con «una mota de polvo suspendida en un rayo de sol».

Recreación de la sonda en el momento de la fotografía
NASA

Garry Hunt, quien formó parte del equipo encargado de las imágenes del Voyager, dice que la foto es más relevante hoy que nunca. 30 años después, Hunt aún muestra la imagen en sus conferencias. «Cada vez que doy una charla sobre el clima y hablo de lo que puedes hacer para lograr un cambio, pongo esta imagen, porque muestra que la Tierra es una mancha aislada», dijo Hunt en el programa Today de la radio de la BBC.
«Este pequeño punto azul es el único lugar donde podemos vivir, y lo estamos haciendo un desastre».

La sonda Cassini tomó su propia versión de la foto en 2013, con Saturno en primer plano.
NASA/JPL-Caltech/SSI

Y este acto de la Voyager 1, ha creado tendencia, escuela. La Cassini en 2013, repitió esta toma, con un magestuoso Saturno en primer plano, remarcando más aún esa sensación de insignificancia. El gigante gaseoso posa, muestra su enorme tamaño, en una perspectiva que bien podríamos pasar por una de sus lunas. Y se pretende que la New Horizons, que está a unos 7.000 millones de kilómetros, se sume a esta tendencia.

Obtener una imagen de nuestro mundo, se considera imprescindible en toda misión al espacio intelestelar.

Cuidemos nuestro punto pálido azul. No parece ser que tengamos otro cerca.